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El viento solar me impulsa

El viento solar me impulsa hasta quedar atrapado por la gravedad de tus delicias Mi mujer hecha galaxia Hecha planeta de delicados colores de anillos de placer al rozar cuerpo a cuerpo cintura a cintura la esencia del amor universal No fijes tus ojos en la metáfora de tus lunas ellas siempre te mienten Fíjalos en la transparencia de los míos son más auténticos y destilan verdadero cariño por ti verdadera luz que reflejan los tuyos Tu belleza no se basa en tu juventud es tu madurez lo más hermoso Mi mujer galaxia libre y sin dueño.

El viejo salón de baile

Esta tarde gris que amenaza la estancia mi maltrecha memoria recuerda las melodías de hace años en tardes de domingo como ésta en donde todos bailaban al mismo son alegre Y sin embargo han pasado tantos años por este viejo salón de baile Tantos los nombres y rostros que se han desvanecido por el tiempo implacable Los años no perdonan los espacios vacíos tampoco Fueron tiempos de juventud de felicidad inocente y algún pecado inconfesable Echo de menos la vida que se escapa veloz por los rincones del alma Y ahora veo mas cercana mi infancia que los bailes de aquella época dorada El tiempo no perdona ni a mí, ni al desvencijado salón que será remodelado en un despacho de abogados dónde la prevaricación y el cohecho bailarán en nuestro lugar.

Y en esta vida eterna

Y en esta vida eterna que dura tan solo un instante lo más duro son las pérdidas a lo largo y ancho del viaje cada una deja un vacío y te vuelve más vulnerable más desvalido y débil Y te interrogas si merece la pena vivir en sí si son inevitables hasta llegado el momento en que pierdes la lucha y entonces te enfrentas a lo desconocido y temes si el silencio o la luz harán olvidar la pena que dejas a los tuyos tras tu marcha inexplicable.

Bajo la bóveda celeste

Bajo la bóveda celeste Refulgen ante mis ojos Las estrellas de los tuyos Encienden mi boca Los rosales y los luceros Que florecen En tus labios de fuego Eres parte de mí Eres mi compañera Y La razón de mi esencia Qué me importa nada más Sino el amor que siento Por ti Mujer del universo En eterna primavera.

Aquella primavera del 84

Aquella primavera del 84 en que todo cambió, los días, las noches, todo fue desengaño, frustración. Aquella primavera del 84 fue tanto lo que perdí, la vida, la razón, todo creí dejar de existir. Y es que en aquella primavera endiablada, consumida en el tiempo. Inició mi camino al Gólgota para sentirme más frágil y pequeño. Fue crucificada la razón de mi ser y fue la hiel amarga mi pan diario, Me quedé ciego ya no podía ver. Pasaron muchas primaveras de silenciosos desiertos, de voces desgarradas en el fondo de mi alma. No estuve solo, es cierto, la ayuda me llegó unos años después. Nadie muere de silencios, ni de voces en el desierto. Y al fin y a la postre la luz se hizo viva y se quedó a nuestro lado, y aquellas primaveras del 84 fallecieron de inanición por amistad de quienes me quieren, y por la gracia de tu amor.

Es primavera

Es primavera la naturaleza revive y en su resurrección se hace propicia la vida y la poesía, frente al invierno y su inclinación a las naturalezas heladas y muertas. Estoy pensando en ti en este momento de dicha alegre, créeme, soy sincero, como sinceras son nuestras almas, nuestro amor maduro y nuestro encuentro al trino de los pájaros, al verde de los campos y a este sol tibio que calienta nuestro despertar, al cariño y la melodía dulce y cotidiana de querernos en la distancia... En realidad el sentido de este mensaje, de este escrito en el viento, sólo es una excusa para decirte que Te quiero sea cual sea la circunstancia.

Amor

Amor vanas sombras nos acechan, principados y potestades, capitalistas y banqueros escondidos en la espesura de cielos de maldad infinita, autoridades títeres del mar de oscuridad en que somos náufragos de ausencia de sustento y caridad bien entendida. Fríos invernales a la luz de velas de nostalgia de tiempos ya pasados. Veranos de sudores al calor de la noches iluminadas de farolas, pero siempre juntos siendo uno, tú y yo. Sí hay sombras que nos acechan, mas sobreviviremos alimentados de cariño y complicidad, y aunque nos hagan pagar por nuestra inocencia las deudas que ellos inventan, el cielo nos protege y nos sonríe tras noches de luz de vida que no se vende a ningún postor.